Presentación

martes, 23 de febrero de 2016

Tofu braseado



¿Tofu? Sí. Me animo a hacer esta entrada porque por primera vez he visto este producto en unos cuantos supermercados tradicionales, vamos, fuera del circuito de las herbodietéticas. Aún así prefiero el tofu ecológico, por su sabor y consistencia. Este producto es una proteína vegetal, que se obtiene cuajando la leche de soja con nigari (cloruro de magnesio). Y como he dicho en alguna entrada antigua, aunque parezca queso de leche animal, ni es queso, ni huele a queso y por supuesto, no sabe a queso. Además de proteínas, es muy rico en calcio.

Esta receta es muy famosa entre los cocineros veganos y vegetarianos. No tiene mucha dificultad y es bastante lucida. En este caso lo hemos acompañado de quinoa hervida y un salteado de verduras. Por cierto, una pregunta, ¿Quién conoce esta verdura morada del salteado? Efectivamente, es zanahoria morada, o como se llama aquí en Mallorca "Safarnòria".


Son bonitas, eh? Esta variedad de zanahoria la podemos encontrar en los mercados el primer trimestre del año. Aunque es de color morado por fuera, su interior es blanquecino con toques verdosos. Bueno, un placer para la vista. Su sabor es similar a la tradicional, de tono naranja, tal vez un poco más dulzona. El otro día la utilicé para hacer un bizcocho. Salió muy rico, esponjoso y húmedo a la vez, pero quedé un poco decepcionada, pues pensaba que al triturarla daría un tinte más morado a la mezcla. Bueno, seguiremos experimentando.

Volviendo al tema principal.

He oído muchas veces el comentario de "Tofu, ¡Qué asco!", y es que con el aspecto que tiene, muchos se aventuran a darle un bocado en crudo, pensando que saborearán un delicioso queso fresco y nada más lejos de la realidad. Es insípido y una textura extraña, para los que nunca lo han probado. De hecho, conviene cocinarlo o macerarlo para mejorar su sabor y su digestibilidad. El tofu absorbe muy bien los sabores de los aderezos que le añadimos y con él podemos elaborar guisos, salteados, añadirlo a la sopa, hacer salsa tipo mayonesa, sofreirlo y salsearlo, como es hoy el caso.

Otro ingrediente nuevo para muchos, es el concentrado de manzana. Este producto lo compro en tiendas de alimentación natural. Se obtiene a través de la concentración del zumo de manzana, el cual se calienta a poca temperatura para no alterar el producto.  Dependiendo de la presentación final se añade alga agar-agar, un espesante natural, para darle una consistencia gelatinosa. Es un sirope que podemos utilizar para endulzar tostadas, yogures y  para la preparación de muchos postres. Simplemente, para reducir el consumo de azúcar blanco.

 ¡Venga aventureros, os desafío a probar cosas nuevas!

Ingredientes

  • 1 paquete de tofu (300g) cortado a cubos
  • 4-5 rodajas de jengibre fresco
  • 2 cucharadas soperas de salsa de soja
  • 4 cucharadas de concentrado de manzana
  • Aceite de oliva

Preparación

  1. Freir los dados de tofu en una sartén con un fondo de aceite de oliva hasta dorar todas sus caras. Muy importante hacerlo a fuego no muy fuerte, ya que si el tofu se calienta muy rápidamente, se endurece y ya no tiene remedio.
  2. Cubrir la mitad del volumen del tofu con agua y añadir la salsa de soja, el jengibre y el concentrado de manzana.
  3. Tapar y cocer a fuego medio hasta que el líquido se haya evaporado, dando una vuelta a los cubos una vez.
¡A disfrutar!

1 comentario:

  1. Pues tiene una pinta estupenda! (Y eso que yo soy de ésas a las que no les apasiona el tofu) Habrá que probarlo!

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