Presentación

martes, 29 de marzo de 2016

Crespells

Tiempo de Pascua, procesiones, comidas familiares y recetas como esta. Los crespells y los robiols son los postres típicos de Semana Santa. Los crespells son las galletas que veis en la foto. Los robiols, son una especie de empanadillas, hechas de la misma masa u otra semejante, que se rellenan al gusto, de confitura, cabello de ángel, requesón, chocholate...

Esta receta queda muy fina y crujiente, me recuerda a las galletas de mantequilla, esto implica que se rompe un poco más que otras que he probado, pero al menos no hace pegote en la boca al comerlos. Nada...espolvorear un poco de harina en la mesa, o un poco de papel de horno o silicona para que no se pegue al estirar la pasta, y ya está.

La familia se suele reunir en estas fechas para elaborarlos. En mi caso, somos Laura, mis petardas y yo las que, desde hace unos años, nos juntamos el jueves para hacerlos. Sebastián no supera su pasividad por la cocina y aprovecha para escaquearse.  Así que, al final, acabamos hacemos un sólo chicas, involuntario, ya que nunca hemos cerrado la puerta al otro sexo.

Aunque las formas más tradicionales son la flor y la estrella, nosotras, también nos dedicamos a otras formas. Como veis en la foto, se intuyen ositos, lunas, mickeys, también tenemos gatitos, lagartijas, cerditos, vacas, e incluso una silueta de Mallorca, que emocionó a Júlia en cuanto la vio en el mercado, así que no nos quedó más remedio que hacernos con ella.

Como he comentado en otra entrada, si vais a cocinar con niños, conviene sacar ropa vieja y "acordonar" una zona para que no acabemos despegando masa  debajo del sofá o en el cuarto de baño, creedme, peores cosas he visto. Pero se lo pasan súper y desarrollan su creatividad, su motricidad fina y otras muchas cosas que dicen los maestros y que yo no controlo. El caso es pasarlo bien y comer con moderación, que no es una receta muy light.

Ya toca meter las manos en la masa...

martes, 22 de marzo de 2016

Sopas Mallorquinas


Ésta es la receta de sopas de mi madre, que a veces,  para mimarnos y quitarnos trabajo, nos prepara una buena cazuela y tenemos para un par de días. La pobre, según lo que hacía para comer preparaba un menú aparte para mí. De pequeña no me gustaban las verduras y esto la traía de cabeza. Ella nos cuidó cuando éramos niños y ahora, a sus 77 años todavía se preocupa por nosotros. Ahora nos toca estar pendientes de ella. No está muy bien de salud, pero tiene una energía que para mí la querría.

Cuando vivíamos en Galicia y veníamos de vacaciones a Mallorca, volvíamos cargados de Galletas de Inca, sabó fluix (pasta de jabón negro), y pan de sopas. También venía la ensaïmada, para los compromisos. Vamos, productos de primera necesidad. Hacíamos el trayecto en barco Palma Valencia y después en coche hasta Pontevedra. Casi 1000Km de ida, y otros tantos de vuelta en el 127 amarillo de mi padre. Mi madre y él delante, mis tres hermanos detrás y yo encima. En pleno mes de agosto, sin aire acondicionado, ni maxicosi ni puñetas. En el viaje de ida desde Galicia, antes de llegar a Valencia, nos parábamos a mediodía en el Hostal Patilla, en Requena (Patilla Hilton para mi familia). No sé cómo estará ahora, pero hace 30 años era lugar de parada y fonda para transportistas. Mi padre se chupaba los dedos con el pollo al ajillo. Mi hermano todavía lo recuerda como algo flipante. Vamos, que os voy a contar. El resto lo dejo a vuestra imaginación. Bueno, dejamos de lado este arranque de nostalgia y volvemos a la receta.


Para los que no conozcan el pan de sopas, diré que es un pan moreno de trigo, sin sal, que se deja unos cuatro días hasta laminarlo. Supongo que antiguamente era una forma de aprovechar el pan duro, ahora ya viene cortado y embolsado.

Este plato es uno de los más populares de la gastronomía mallorquina. Es un plato muy modesto del que existen muchas variedades: de pescado, de carbonero, de matanzas...la base de todas ellas son el pan de sopas y la verdura. Como os he comentado se aprovecha la verdura de temporada, y si no queréis, no es necesario poner carne.

No os entretengo más, vamos al lío.