Tiempo de Pascua, procesiones, comidas familiares y recetas como esta. Los crespells y los robiols son los postres típicos de Semana Santa. Los crespells son las galletas que veis en la foto. Los robiols, son una especie de empanadillas, hechas de la misma masa u otra semejante, que se rellenan al gusto, de confitura, cabello de ángel, requesón, chocholate...
Esta receta queda muy fina y crujiente, me recuerda a las galletas de mantequilla, esto implica que se rompe un poco más que otras que he probado, pero al menos no hace pegote en la boca al comerlos. Nada...espolvorear un poco de harina en la mesa, o un poco de papel de horno o silicona para que no se pegue al estirar la pasta, y ya está.
La familia se suele reunir en estas fechas para elaborarlos. En mi caso, somos Laura, mis petardas y yo las que, desde hace unos años, nos juntamos el jueves para hacerlos. Sebastián no supera su pasividad por la cocina y aprovecha para escaquearse. Así que, al final, acabamos hacemos un sólo chicas, involuntario, ya que nunca hemos cerrado la puerta al otro sexo.
Aunque las formas más tradicionales son la flor y la estrella, nosotras, también nos dedicamos a otras formas. Como veis en la foto, se intuyen ositos, lunas, mickeys, también tenemos gatitos, lagartijas, cerditos, vacas, e incluso una silueta de Mallorca, que emocionó a Júlia en cuanto la vio en el mercado, así que no nos quedó más remedio que hacernos con ella.
Como he comentado en otra entrada, si vais a cocinar con niños, conviene sacar ropa vieja y "acordonar" una zona para que no acabemos despegando masa debajo del sofá o en el cuarto de baño, creedme, peores cosas he visto. Pero se lo pasan súper y desarrollan su creatividad, su motricidad fina y otras muchas cosas que dicen los maestros y que yo no controlo. El caso es pasarlo bien y comer con moderación, que no es una receta muy light.
Ya toca meter las manos en la masa...