Ups, creo que hoy hemos llegado tarde. La mano siempre es más rápida que la cámara. Esta hermosa empanada ha tenido el más digno final que podría desear: acabar en el estómago de mis amiguetes. No tuve tiempo de hacer la foto de la empanada entera, pero no me digáis que no es más apetecible ver el relleno, con el atún y el huevo, mmm...
Esta receta es un clásico. Lo mismo que los buñuelos, cada casa tiene su
receta y además innumerables tipos de relleno. A mi la que más me gusta
es la de carne con un poco de chorizo, también la de bacalao con pasas,
la de xoubas... pero bueno, ¿Y cual no me gusta?
Yo la encuentro más sabrosa de un día para otro, o hecha por la mañana para la noche, parece que se integran más masa y relleno. Cuando estudiaba y llegaba a casa después de todo el día de prácticas y clases, un platito de sopa y un trozo de empanada eran un reconstituyente ¡Qué recuerdos! De postre fruta, por supuesto. ¡Viva la dieta mediterránea!
En Galicia, mi familia, tiene la costumbre de hacer las empanadas en la panadería. Ellos llevan el relleno que les interesa y allí les hacen el montaje y la hornean. Muchas veces el tamaño de la empanada no es compatible con el tamaño del horno. Cosas de las raciones gallegas Jjjj. Pero para los que no tenemos esa posibilidad, vamos a hacerlo todo nosotros.
Manos a la obra.
