Al título debería añadir, con hormigas y mariposas. La explicación, más adelante.
Ha sido el cumple de mi consorte, lo cual me complace enormemente ya que el mío fue el mes pasado y durante este mes, me recuerda, que durante 30 días, es más joven que yo. Finalmente me he liberado de ser una asaltacunas. ¡Había que celebrarlo!
Júlia ha elegido la temática de la tarta de papá: "Hormigas y mariposas, bichos, insectos mamá". Así que nos pusimos manos a la obra. La base, es un bizcocho de zanahoria. Con chocolate de postres y unos moldes para bombones, las peques y yo hicimos las mariposas, mariquitas y flores. Con fondant, hice hormigas. Para el montaje de la tarta, les calenté el chocolate blanco y ellas se encargaron del resto.
No es jauja cocinar con niños tan pequeños. Es difícil relajarse, tocan todo, manchan mucho y lo que tú harías en diez minutos, se puede alargar más de media hora. Pero esto no debería disuadirnos de disfrutarlo de vez en cuando. Acotamos una zona cero, les ponemos ropa vieja y limitamos los ingredientes al mínimo. Por otro lado, la cocina es la estancia más peligrosa de la casa y debemos ir con mucho cuidado: objetos cortantes, productos de limpieza... y prohibido acercarse al fuego, sobre todo si hay riesgo de salpicaduras.
Volviendo a la receta, y como os había dicho antes, la base es un bizcocho de zanahoria. Esta receta circula por casa ya hace unos cuantos años y me he permitido el lujo de ir variándola en función de lo que me apetecía en ese momento. Hoy la he hecho con avellanas, pero también la he llegado a hacer con almendra molida, bajando la cantidad de azúcar, harina integral, trozos de chocolate, pero no todo a la vez, sino en diferentes preparaciones. Así que, abrid vuestra despensa ¡y dejad volar vuestra imaginación!
Manos a la obra: