Va por tí, Martín.
El sábado pasado estuvimos cenando con los amigos. Como siempre, hay un sector cocinitas y otro que al que el fogón le produce alergia. Menos mal que en cada pareja hay uno de cada, que si no...
De vez en cuando hacemos intercambio de recetas (que no de parejas). Mi amigo Martín me pidió cómo hacíamos las lentejas en casa, así que me puse manos a la obra para que siempre tenga esta receta a mano y dedicarle esta entrada. Por supuesto, no lo hago gratis, así que a cambio quiero la receta de la Pasta Frola (cariño me la debes). De esta forma aprovecharemos el membrillo que hicimos hace poco. Las recetas y la energía vital deben fluir, si se estancan, mal vamos.
El guiso de lentejas forma parte del recetario de todos los hogares españoles. Es sencillo, socorrido, sabroso, sepuedecongelar, que más ssss se os ocurren?
Las lentejas son ricas en proteínas vegetales. Éstas, son moléculas formadas por otras más pequeñas llamadas aminoácidos. De los 20 aminoácidos que existen, 8 son esenciales, es decir, que el cuerpo no los fabrica y deben ser ingeridos con la dieta. Para su mejor asimilación, estos aminoácidos, deben estar en una proporción muy determinada. El huevo es un ejemplo de alimento con proteína completa en proporción ideal. Las
proteínas de las legumbres no son completas, ya que son pobres en 2 aminoácidos esenciales: cisteína y metionina. En este caso, podemos completarla con un cereal. Por ejemplo, trigo o cuscús con garbanzos o lentejas con arroz. De esta manera, nos aseguramos una proteína completa con un alimento bajo en grasas y elevado contenido en fibra y minerales.
Existen numerosas variedades de lentejas. Las que más utilizo yo son las variedades Pardina, Verde, du Puy, y la lenteja roja o amarilla. Las tres primeras son ideales para hacer en potaje o hervidas en ensalada. La lenteja roja va muy bien para hacer guisos de cocciones muy cortas (unos 20min), para hacer paté o purés; Para mí, el sabor y la textura de la lenteja la du Puy son de los mejores. También la venden pelada, con menos fibra, que es ideal si hay problemas de aparato digestivo delicado.
Para prepararlas no es impresdindible ponerlas a remojo, aunque asi reduciremos su tiempo de cocción. Suele ser suficiente con lavarlas bien bajo el grifo antes de ponerlas en la olla. Hagáis lo que hagáis, recordad tirar el agua del remojo o lavado y poner agua limpia para su cocción. Si además, añadimos una tira de alga wakame, esta nos ayudará a ablandar las fibras de la legumbre y hacerla más digerible.