Hola amigos. Ya ha llegado la fiesta de "Les Verges", las Vírgenes en castellano. La noche del 20 al 21 de octubre, los chicos van a cantar serenatas a las chicas solteras y, a cambio de claveles, ellas les invitan a buñuelos y moscatel.
Estos son los auténticos buñuelos de estas fechas. Cuando estan fritos, se endulzan con azúcar o miel, de cualquier forma, están buenísimos. A los que no les gustan los de este tipo, los sustituyen por profiteroles de crema, nata o trufa. Vamos, para todos los paladares.
Hoy ya lo han celebrado en el cole de las niñas, y esta mañana me he
pegado el madrugón para hacerles unos buñuelos fritos. Ha merecido la
pena. A mediodía han venido muy contentas, con su clavel. Nos han
contado que han venido unos niños mayores a cantarles con la guitarra y
que se han inflado a comer buñuelos. Vamos, ¡Que se lo han pasado bomba!
La preparación de la masa es relativamente sencilla. En realidad, lo más complicado es conseguir hacer el agujero cuando se frie la masa. Los primeros siempre me quedan un poco feos, pero a medida que voy cogiendo rodaje, ya van siendo más bonitos. Como en todas las recetas tradicionales, hay tantas versiones como familias que los hacen, así que aceptamos críticas y sugerencias.
A ver si un dia consigo un asistente para hacer las fotos de la secuencia de fabricar el "forat". Mientras tanto, aquí os dejo la receta para que vayáis practicando.
Ingredientes
- 250g de patata
- 250g de boniato blanco o batata.
- 200g de harina de fuerza
- 2 huevos
- 1/2 vasito de agua tibia
- 20g de levadura fresca
- Aceite de oliva
- Azúcar o miel
Preparación
- Pelar y hervir los boniatos y las patatas. Hay recetas que hierven con piel y pelan después.
- Chafarlas con un tenedor en un bol o pasarlas por el pasapurés.
- Añadir los huevos batidos y la levadura fundida en el agua y mezclar bien.
- Ir echando la harina poco a poco hasta integrarla completamente. La masa debe quedar floja y pegajosa.
- Cubrir la mezcla con un paño y reservarla en un lugar tibio, sin corriente. Yo lo dejo dentro del horno.
- Cuando la masa haya doblado tamaño, empezamos a freir.
- Calentar una sartén honda o una olla con abundante aceite. Preparamos un plato con agua, una fuente honda con un plato hondo del revés, para que escurra el aceite sobrante o con un papel de cocina, con la misma función.
- Cuando esté caliente, nos mojamos las manos en el plato que habíamos preparado, cogemos masa con la mano izq, cerramos el puño y dejamos que caiga entre los dedos índice y pulgar. Al mismo tiempo, mientras la masa va cayendo en el aceite, con los mismos dedos de la mano dcha, marcamos el agujero en la masa.
- Freimos por los dos lados y retiramos a la fuente reservada para la función. Y espolvoreamos con azúcar o miel al gusto.
En el paso 3, hay recetas que añaden 1 cucharada de azúcar. Yo creo que el boniato ya le aporta dulzor suficiente.
Respecto a la variedad del aceite, yo prefiero el de oliva. La temperatura a la que se degrada es más alta, 210ºC frente a los 170ºC del girasol. Por esta razón y otras muchas, vale la pena la inversión.
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